Prepararse para un mundo distinto

En estos tiempos todos estamos pensando en nuestro presente y nuestro futuro. Específicamente, como sera el mundo que quedara luego del Covid-19? 

Hay una realidad: todos los días tenemos pronósticos distintos, variables económicas y sociales absolutamente cambiantes, los paradigmas varían permanentemente y hay una sensación como de montaña rusa constante. Ayer escuche una frase muy buena: lo que estamos viviendo ahora es una sensación muy parecida a estar arreglando el motor de un auto mientras esta en marcha y andando a 150 kms por hora. Muy gráfico, no?

De acuerdo al análisis que pude hacer hasta hoy, las organizaciones están en dos situaciones diametralmente opuestas: 

1. Algunas están innovando sus modelos de negocios y procedimientos con la angustia y la urgencia que demanda este momento. Es una cuestión de prueba y error constante intentando generar valor, analizando la manera de no perder demasiado o, aunque sea, de poder obtener ingresos para solventar los gastos generales de la compañía.

2. Otras están sin trabajar o inmóviles, ya sea porque están obligados al aislamiento o porque realmente no están adaptados a la nueva situación, lo que los lleva a una paralización e inactividad tal que los condena al cese de operaciones.

Si pretendo analizar mi propia situación, es decir como me siento yo en este momento, puedo decir que los que trabajamos en consultoria estamos acostumbrados a los cambios constantes porque somos conscientes que tenemos que ofrecer soluciones y estrategias distintas a nuestros clientes todo el tiempo (por lo menos es mi caso, no todos los consultores innovan y eso lo deje expresado en un post hace tiempo). No me paraliza ni asusta un contexto de cambio permanente porque me adapto perfectamente a las variaciones constantes.

Si me permitiesen recomendar algo en este momento, podría resumirlo en lo siguiente:

a) Revisar cada modelo de negocio que tenemos en la organización y ver de que forma se puede aplicar una estrategia de transformación digital, ejemplo: que productos podemos vender en la web, que procesos podemos sistematizar, etc.

b) Analizar cuales de las posiciones de la organización puede desarrollar tareas desde casa, es decir, teletrabajo. Sabemos que una posición de producción es imposible, pero tareas administrativas, de ventas, de recursos humanos pueden fácilmente adaptarse al trabajo remoto.

c) Mantener la comunicación y las relaciones interpersonales con los integrantes que no  desarrollen sus tareas físicamente dentro de la organización. Los empleados que están acostumbrados a trabajar en un entorno social definido, con su puesto de trabajo, sus compañeros y su rutina diaria tienen un sentimiento de angustia y desorientación muy grande, por lo que hay que apoyarlos moralmente de manera muy fuerte.

d) Trabajar con los jefes y gerentes (los que tienen personas a cargo) en cuestiones de inteligencia emocional, aprovechando para mejorar la comunicación, establecer estrategias de innovación participativa, escuchando la opinión de todos y permitir la delegación de todas las tareas posibles.

e) Dejarse apoyar por alguien externo a la organización, que es un profesional que no tenga relación directa o sentimental con la empresa y puede acompañar a tomar decisiones fría y rápidamente, conforme a su perfil de persona externa e independiente.

Esta es mi opinión, desde ya que la situación cambia día a día y el futuro sigue siendo muy incierto, pero adaptando las organizaciones (y obviamente sus integrantes) a estos pocos lineamientos considero que se puede manejar la transición y la adaptación con el menor sufrimiento posible.

Les dejo una encuesta para determinar como puedo acompañar a su empresa a la post-pandemia. 

https://bit.ly/servicios_postpandemia

Saludos a todos y espero sus comentarios. Muchas gracias.

Lisandro Sosa
https://linktr.ee/lisosa

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